En busca de la Aurora Boreal
PEDALEANDO EN BUSCA DE LA AURORA BOREAL
Esto es el comienzo de un viaje a tierras lejanas con la intención de dar con uno de los fenómenos más asombrosos del mundo, es un viaje en busca del polvo cósmico. O lo que es lo mismo, en busca de la Aurora Boreal.
A lomos de una bicicleta nos adentraremos en la zona más inhóspita de la Laponia Finlandesa en pleno mes de febrero. Lejos de las carreteras seguiremos las rutas más alejadas de los trineos de renos.
No somos capaces de evaluar lo que nos encontraremos ni hasta donde llagaremos ya que no hemos encontrado ningún referente anterior, pero lo que si tenemos claro son los 20ºC bajo cero que nos encontraremos y las dos horas de sol diarias que seguro esperaremos con ansia.

PEDALEANDO EN BUSCA DE LA AURORA BOREAL

Esto es el comienzo de un viaje a tierras lejanas con la intención de dar con uno de los fenómenos más asombrosos del mundo, es un viaje en busca del polvo cósmico. O lo que es lo mismo, en busca de la Aurora Boreal.

A lomos de una bicicleta nos adentraremos en la zona más inhóspita de la Laponia Finlandesa en pleno mes de febrero. Lejos de las carreteras seguiremos las rutas más alejadas de los trineos de renos.

No somos capaces de evaluar lo que nos encontraremos ni hasta donde llagaremos ya que no hemos encontrado ningún referente anterior, pero lo que si tenemos claro son los 20ºC bajo cero que nos encontraremos y las dos horas de sol diarias que seguro esperaremos con ansia.

NUESTRAS MOTIVACIONES

Todos aquellos que oyen por primera vez nuestros planes de viaje coinciden a la hora de calificar nuestra cordura con un sinfín de sinónimos poco cariñosos. Acto seguido empieza la retorica ya habitual para responder la típica pregunta “¿y para que?”

Principalmente nuestra motivación viene por un sueño que desde hace tiempo habita en nuestro subconsciente, participar en la Iditabike.

Aplicando una lógica superficial no cabe duda que la Iditabike es la versión ciclista de la Iditaroad, pero ¿que es la Iditaroad?. La iditaroad en un recorrido invernal de 1150 millas (1850 km) a lo largo de Alaska que une las poblaciones de Anchorage y Nome. Esta ruta se creo en tiempos de la fiebre del oro para abastecer los puntos más lejanos de Alaska, y es precisamente en invierno cuando recobra una especial importancia. Cuenta la leyenda que en 1925 un grupo de mushers y sus perros se atrevió a cruzar Alaska en pleno invierno para hacer llegar un suero y combatir una epidemia de difteria que estaba lapidando a la comunidad minera de la región.

Iditabike

Esta acción fue elevada a heroicidad nacional y hoy en día la Iditaroad conmemora cada año esta hazaña con lo que puede ser la carrera más autentica y bella donde las haya.

Iditabike

(más fotos)

1850 km non-stop y sin ayudas, con temperaturas que alcanzan en algunos puntos del recorrido los 35 y 40ºC bajo cero y a veces acompañados de tormentas árcticas.

Tal como dicen los organizadores, la Iditaroad es más que una competición, es una conmemoración. Pero no hay que olvidar que es una carrera de trineos de perros eso significa que a alguien se le pasó por la cabeza hacerlo en bici y poco satisfecho por haberlo conseguido decidió hacer una carrera emulando a la original cuyo resultado fue santo de nuestra devoción, la Iditabike.

Seguro que después de leer estas palabras y ver las fotos de la Iditabike nuestra idea de ir a cruzar la Laponia ya no parece tan descabellada.

La Laponia finlandesa no es tan fría ni tan inhóspita como Alaska y lo mejor de todo, no está tan lejos. Pero no por eso hay que bajar la guardia y pensar que va a ser un camino de rosas.

¿Que buscamos?

Nuestros objetivo principal es tener un primer contacto con el ambiente árctico y simular una ruta lo más parecida posible a lo que puede ser la Iditabike. Y ya que estamos por la zona intentaremos cazar una Aurora Boreal y pedalear bajo sus luces árcticas mientras esta ilumina las grandes extensiones nevadas, seguro que puede ser una experiencia difícil de superar.

Para ello dividiremos el viaje en dos partes, una de toma de contacto realizando las primeras incursiones por la nieve siguiendo los caminos de los trineos de renos mientras vamos avanzando por el norte de Finlandia hacia nuestro destino.

La otra parte del viaje consiste en adentrarse en la profundidad de la Laponia más salvaje alejándonos de la civilización durante tres o cuatro días. Esto nos obligará a ser totalmente autosuficientes tanto con la comida como en donde pasar la noche sin olvidar las exigencias climáticas de la época.

Los osados

No cabe duda que una persona capaz de imaginar un viaje de estas características no goza de una gran capacidad de raciocinio y ya no hablamos si además pretende realizarlo.

Pero la cosa empeora cuando ves que ciertas personas reaccionan al escuchar una serie de palabras claves como “Laponia”, “Febrero” y “Bicicleta”. Las pupilas se dilatan y aparece una luz en el fondo de su mirada, acto seguido dejan de escuchar y empiezan a imaginar.

Fue de esta manera que se definieron los componentes del viaje. Todos ellos acumulan un bagaje poco despreciable por separado.

Por un lado tenemos a David Casalprim (el que os habla).

Acumula una buena experiencia en escalada, alpinismo y esquí de montaña.

Co-propietario de la tienda de bicicletas Espaibici dedicada al ciclismo como medio de transporte en las ciudades y desde la cual ha desarrollado proyectos deportivos vinculados a la Titandeser, la antítesis de lo estamos planteando con este viaje.

Cesar Riera

Empezó a practicar la bicicleta de montaña incluso antes que se le otorgara nombre a la modalidad. Es como si toda la vida hubiera ido en bicicleta

Acumula un sinfín de viajes en bicicleta, desde Nepal  donde realizó trekkings en bicicleta a realizar el descenso de la segunda montaña más alta de Sur América en solitario y sin apoyos, el monte Pisis 6.882 m

A diferencia de los demás, las motivaciones de Cesar viene por su voluntad de cruzar la Siveria en invierno de una manera autosuficiente.

Aimar Fraga

Corredor amateur en sus años mozos, férreo defensor del piñón fijo de más mayor y creador de Amarobikes, la única empresa española que diseña bicicletas de titanio a medida.

Además es la única persona que se ha atrevido a afrontar la Titandesert con una de sus bicis de piñón fijo, sin marchas ni frenos.

Pero un reto que se precie debe gozar de la mejor de las comitivas para acompañar a los osados hasta las puertas de lo desconocido. Y para ello contamos con la inestimable compañía de David Huguet (INEF), David Fuguet (fisioterapeuta), Jordi Tió (periodista de El Periódico) y Marta López (pedagoga y MEF). Lo bueno y mejor de cada casa para acompañarnos en nuestra primera toma de contacto con el ártico.

Detalles del la ruta

La ruta.

Nuestra ruta empezará en Rovaniemi, la capital administrativa de la Laponia finlandesa. Desde Rovaniemi nos dirigiremos a Hetta capital de Enontekio, región conocida como la Autentica Laponia situada en el cuerno del noroeste del país donde se juntan las fronteras de Finlandia, Suecia y Noruega.

Esta zona es precisamente el objetivo de nuestro viaje donde nos adentraremos en lo más inhóspito de la región resiguiendo el borde fronterizo entre Finlandia y Noruega con rumbo al este hasta Kilpisjärvi.

(Enontekio, la Autentica Laponia)

Desde Kilpisjärvi nos tocará regresar hasta Rovaniemi resiguiendo la frontera entre Finlandia y Suecia buscando el camino más directo posible ya que seguramente nos encontraremos en tiempo de descuento para tomar el vuelo de regreso a casa.

La primera parte del viaje, desde Rovaniemi hasta Hetta, constará de 300 km que nos servirá de adaptación haciendo las primeras incursiones “Off-road”y tomándole el pulso a las bajas temperaturas. Esta parte del viaje la haremos toda la comitiva al completo.

El la segunda parte del viaje es donde empiezan los retos de verdad. El grupo se dividirá en dos, Marta, Jordi y los dos Davids volverán hacia Rovaniemin y Cesar, Aimar y David empezaremos una ruta de 150 km entre Hetta y Kilpisjärvi cruzando la Autentica Laponia. En esta zona no nos encontraremos ninguna población ni ninguna carretera y es donde la expresión “Cross- Country” tomará si máximo significado. Está será sin duda la parte más exigente de nuestro viaje, además de la nieve y las exigentes condiciones climáticas habrá un alto grado de riesgo ya que la posibilidad de huida puede ser tan o más complicada que continuar hacia delante. Las previsiones más optimistas son poder completar este recorrido en 2 o 3 días pero todo dependerá de la facilidad de rodar por un terreno nevado poco compacto.

Si llegados a Kilpisjärvi significará que hemos conseguido nuestros objetivos más ambiciosos, aun que si no los conseguimos “¡Que nos quiten lo bailao…!”. Dependiendo de lo que nos cueste realizar los 150 km de la segunda parte del viaje, tendremos tiempo de acercarnos a Treriksröset, punto donde coinciden las tres fronteras eslavas, Finlandia, Suecia y Noruega. Hay que tener en cuenta que aun nos quedarán 450 km hasta Rovaniemi donde nos espera el avió de vuelta al calor del invierno peninsular.

(Treriksröset, punto de encuentro de las tres fronteras eslavas)

Tipo de terreno.

Finlandia tiene una extensa red de carreteras que mantiene abiertas durante todo en año pero nuestro objetivo no es hacer ciclismo de carretera si no algo un poco más silvestre.

Nuestra intención es seguir los comúnmente llamados “Snowmobile Tracks” o “Arctict Trails”. Estos son una serie de rutas que solo son transitables en invierno. Son rutas alternativas a las carreteras y generalmente son usadas por las motos de nieve, trineos de renos o perros y en algunas ocasiones raquetistas y esquiadores. Estas rutas suelen adentrase en terrenos más montañosos aun que a veces resiguen las carreteras. Si por alguna razón un lago se cruza en su camino, en lugar de bordearlo, lo cruzan por encima, buscando siempre la manera más fácil de llegar al destino.

(en esta imagen las lineas azules marcan las rutas “Snowmobile Track”)

Dependiendo de la existencia o no de los snowmobile tracks, de si estos están bien compactos o, más o menos transitable, nuestra sensación de disfrute será más o menos elevadas.

Cruzando un lago en Alaska

(cruzando un lago en Alaska)

Los desniveles en Laponia son realmente muy suaves y esto juega a nuestro favor, los desniveles acumulados en una jornada no serán muy significativos. Nos moveremos entre los 120 m de Rovaniemin el punto más bajo e iremos subiendo progresivamente hasta los 660 m en el punto más alto a lo largo de 550 km.

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En el siguiente link [ este ] accede a la web cartográfica de Finlandia, si se acciona la opción “Excursion service” en la parte superior derecha de la pantalla se activa la señalización de los Snowmobile Track en color lila. Para visualizarlos hace falta hacer algo de zoom.

Alojamiento.

Seguramente los primeros días utilizaremos los albergue para pasar la noche pero una vez nos adentremos en la inmensidad de Laponia solo tendremos a nuestro alcance las tipicas “Open Wildernees Hut” y en casos de emergencias nuestra tienda de campaña, esperemos no tener que usarla.

(cabaña de uso libre)

A lo largo de toda la zona eslava, ya sea en la zona noruega, sueca o finlandesa, existe una extensa red de cabañas de montaña. Estas cabañas pueden ser de uso libre, de uso reservado o de alquiler y suelen estar gestionadas por las autoridades forestales de la región.

(Los muebles de las cabañas)

Nosotros nos centraremos en las cabañas libres ya que la zona que recorreremos no suele ser frecuentada por el turismo. Estas cabañas tienen como única equipación unas literas sin ningún tipo de colchón y una estufa, esperemos que también haya un poco de leña para echar a la estufa…

Durante el retorno a Rovaniemin seguramnete acabaremos utilizando algún que otro Albergue y alguna que otra de las tipicas saunas del pais.